Crónica Café/Gros

gros

En Buenos Aires llueve. Sentencio sin encontrar mejor modo de estructurar la frase porque las tormentas en noviembre son batallas despiadadas que libran la primavera y el verano. Son cerca de las 9 de la noche y camino por Carlos Pellegrini hacia Libertador. Entro en Gros Café.

El café está concurrido. Detrás mío entra un señor vestido con campera de gamuza (que no se saca durante su cena) y saluda al personal con el conocimiento de parroquiano diario. En otra mesa una pareja de mediana edad charla animadamente. Otros dos venezolanos ocupan una mesa sin apuro ni tiempo ni lugar. La tele está encendida en el canal Gourmet, pero en silencio. Es Louis Amstrong quien nos acompaña con su agradable vozarrón. Sigue leyendo

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El ajedrez y los Cafés de Buenos Aires

00-bar“Ya se sabe que el ajedrez y los bares de esta ciudad guardan una historia en común con más de tres siglos de recuerdos. Fue justamente, en el siglo XIX, cuando Buenos Aires no era reina ni plata, que el ajedrez se convirtió en punto de encuentro en los bares; tertulianos con apellidos de abolengo se reunían los domingos, después de misa, en los salones de los cafés Los Catalanes, Marcos, Lloverás, Katuranga, Los 24 billares o Tortoni. Acaso, ese entorno de silencios recónditos, responsable de los cálculos fallidos alentó a esa cofradía a la búsqueda de un espacio recoleto. Así nacieron las primeras salas y clubes de ajedrez.”

 

 

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