Café de Patricios y Olavarría

Desde que me mudé al barrio me dio curiosidad saber más del café que distintas fuentes ubicaban en la esquina de Regimiento de Patricios y Olavarría. Siempre resaltaron su importancia allá por los festejos del Centenario de 1810 aunque jamás nadie precisó la esquina exacta. Por estos días di con esta foto. No dice el año, pero se observa con claridad la planta 1 de Alpargatas (Reg. De Patricios 1053) que se construyó en 1890. No así la planta 2 (en la vereda de enfrente) que se comenzó a construir a partir de 1928. Y abajo, a la izquierda, aparece un comercio de ventas de bebidas. Al menos ya tengo algo. El lugar no tiene nombre, como eran los cafés del arrabal por entonces que se conocían por el nombre del dueño o alguna característica particular en su interior. (Los que llevaban nombre comercial eran las confiterías elegantes y cafés del centro). No sé si este es el café que busco, sin embargo, ya me siento más cerca. Todavía me quedan otras dos esquinas por investigar. Y aprovecho el posteo para recordar una anécdota relatada por Juan de Dios Filiberto (autor de Caminito), publicada por Enrique Puccia en uno de sus libros, ocurrida en este café. Dijo entonces Filiberto: “En ese café había un trío. Se componía bandoneón, violín y piano. El de violín era yo. Nos pagaban dos pesos por noche a cada uno. Andábamos en desacuerdo, no por la paga, sino por la música. el panista tocaba de oído, el bandoneón se floreaba a su gusto y yo repetía a mi manera lo que me habían enseñado en el Conservatorio. Más que un trío musical parecíamos un trío de solistas. Lo malo era que los tres tocábamos al mismo tiempo y cada cual agarraba por su lado. Aquello salía como la mona. Los otros me echaban la culpa a mí y yo les echaba la culpa a ellos. Hasta que se armó la bronca y nos separamos por incompatibilidad de caracteres y de instrumentos. Individualistas cien por ciento, en cada ejecución ofrecíamos tres versiones distintas de una misma pieza. Lo que no me explico es cómo no nos disolvió el público o el dueño del café antes que nosotros nos disolviéramos después de pelearnos.”

Territorios. Episodio 1: Necochea.

Cultura. Identidad. Patrimonio.

CONCEPTO

¿Qué son los territorios? ¿Qué extensión tienen? ¿Cuál sería su unidad de medida?

Para hablar de territorios en la ciudad de Buenos Aires utilizaré las distinciones que Sofía Cecconi, socióloga por la Universidad de Buenos Aires, establece entre los conceptos: espacio, lugar y territorio. Toda geografía urbana está atravesada por estas tres dimensiones. Las que se dan en simultáneo. Según Cecconi[1], el espacio sería aquello que nos rodea, algo exterior al sujeto, una entidad abstracta, que está allí; por ejemplo: un parque, una estación ferroviaria, una avenida. Es un ámbito que no genera pertenencia y que ofrece una información neutra y plana. Al pasar a las otras dos categorías, las cosas se sofistican diferenciándose el “espacio” del “lugar” y del “territorio”. El lugar viene a ser el espacio cargado de significado. Hace a la identidad de aquellos que lo habitan. Tiene referencias claras. Sin embargo, esta condición…

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