Del Salón de Recreo al Jardín Florida

Siguiendo el viejo refrán “año nuevo, vida nueva”, el cronista comenzó enero cumpliendo una promesa que venía efectuando durante los dos largos años en que callejeó por la mayoría de los cafés de tango que alguna vez fueron. Y para entrar en tema, en la nota de enero reseñó brevemente las razones de la aparición de los primeros establecimientos que se podrían considerar precursores o antepasados de los cabarets y demás peringundines que por cerca de medio siglo ocuparon un importante lugar en la vida porteña, remitiendo la glosa de los mismos a la presente entrega, por lo que aquí va:

Carnaval en el Club del Progreso

Carnaval en el Club del Progreso

El 22 de marzo de 1856 se inauguró en Buenos Aires el primer local de una especie hasta entonces desconocida en la “gran aldea”, el Salón de Recreo, en la entonces calle De Representantes casi Victoria (hoy Perú e Hipólito Yrigoyen), “puerta contigua al Club del Progreso”, como decía su propaganda. Según los testimonios, era un amplio espacio cuadrado decorado al gusto de la época en el que ofrecían conciertos músicos locales de renombres, como Federico Espinosa, Dalmiro Costa, Miguel Hines, etc., y algunos extranjeros de gira en el país. El repertorio… la música que hoy llamamos clásica y muchos pasajes de ópera, que los concurrentes disfrutaban cómodamente sentados y bien provistos de café o refrescos que se adquirían en un sector del local. Sigue leyendo