¿No te pasó alguna vez esto? La próxima elegí mejor. Andá a bares con mozos de los de antes!
Archivos Mensuales: octubre 2014
Le Caravelle
Si existe un café en Buenos Aires que a través de su vidriera las vio todas, pero todas (esplendores, decadencias, finales de ciclo, rotación de vientos, marchas, contramarchas), las que nos pasaron en los últimos cincuenta años y que se mantuvo con inalterable entereza a los cambios inexorables de su entorno exterior, es Le Caravelle.
Le Caravelle queda en Lavalle 726, es un café de parado, no tiene mesas, es un reducto italiano en pleno centro de Buenos Aires. Abrió en 1962 e integra el listado de Cafés Notables de la Ciudad. Sus creadores deben haber palpitado el ritmo arterial de Lavalle cuando lo pensaron. A principios de la década del ’60, la calle Lavalle ya pedía peatonalidad a los gritos (la peatonal Florida recién sucedió en 1971). Cines, oficinas, cines, restaurantes, cines, subtes, y más cines, la tenían como EL destino de ocio para los porteños. En esa dinámica, un café al paso era el ideal. Todavía hoy, en horas pico (las gastronómicas), mantiene su energía febril. Sigue leyendo
El Cafesuá
Siempre sostengo que Boedo es como Cusco. Resiste con firmeza al ingreso de franquicias y marcas globales. Boedo es un barrio atendido por sus propios dueños. (Y no exagero, porque con sólo cruzar la Av. La Plata y adentrarse en Caballito por Goyena comienzan a aparecer todas las marcas de cafés franquiciados de los últimos años). En este caso voy a contarles de un café fronterizo hacia el sur, paredón y después. Un café boediano aunque paren “quemeros” de Huracán. Porque en esta parte de Buenos Aires donde el barro se subleva, los límites se desdibujan y la triple frontera (Boedo, Parque Patricios y Pompeya) es un área mixta que recibe influencias de las tres barriadas. Allí, en la esquina de la Av. Caseros y Castro Barros se encuentra El Cafesuá.
El nombre parece extraído de un personaje de Alberto Olmedo, pero, en realidad, fue puesto cuando el Negro era todavía un niño en Rosario. El Cafesuá, noble representante de los cafés que apenas se notan, abrió a mediados de los ’40 y aún conserva sus aberturas originales. Las puertas de ingreso son de doble hoja y retiradas y se repiten por tres!!! Ventanas guillotina, piso granítico, barra revestida en madera y grifo de cisne completan la liturgia cafetera. Sigue leyendo
Save the Cisnes/7
El Cafesúa, Av. Caseros y Castro Barros, Boedo


