Café Tortoni

A casi un año de comenzar este blog es momento de ocuparse del Gran Café Tortoni. En verdad, no lo hice antes porque es un café del cual queda poco por decir, mucho se sabe y es muy fácil encontrar información veraz. Pero, en fin, es como escribir sobre la cultura incaica y no mencionar Machu Picchu. Y “el público se renueva” diría una legendaria estrella del espectáculo vernáculo. Sobre todo, el público extranjero, de donde provienen muchos de los lectores. El Café Tortoni es el más viejo (aún funcionando) de Buenos Aires, data de 1858. El local daba sobre Rivadavia y recién cuando se construyó la Avenida de Mayo, un 26 de octubre de 1894, se inauguró su hoy tradicional puerta de ingreso (a la altura del 825) a través de la gran vía porteña. Esta fecha la adoptó la Legislatura de la Ciudad para celebrar el Día de los Cafés (ver https://cafecontado.com/promocion-2-x-4/)

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El nombre Tortoni homenajeaba a su homónimo de la ciudad de París que fuera creado después de la Revolución Francesa por un italiano, vendedor ambulante de helados, que lo hizo famoso y donde popularizó la “cassata”. Describirlo es innecesario. Las fotos son elocuentes y la información gráfica abundante. Lo importante es lo que representa para todos los argentinos. Si en Buenos Aires el café es religión, el Café Tortoni es su Templo Mayor. Ingresar al Tortoni es como hacerlo a una Institución formadora de una cultura que trascendió generaciones (“la escuela de todas las cosas” de Discépolo). Como las legendarias construcciones medievales de Universidades que se erigen orgullosas en ciudades milenarias. En su interior se hace difícil abstraerse del entorno. No hay modo de sostener una charla, por importante que sea, sin dejar de estar consciente del lugar donde se la está manteniendo. Definitivamente no. Uno está en el Tortoni y eso aporta su propio peso específico y simbólico. Sigue leyendo

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Reabrirán la London y los 36 Billares

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“De la mano de la presentación del proyecto presentado en la capital francesa llegan buenas noticias que involucran a dos bares notables de la ciudad y presagian su reapertura. Se trata de la confitería London y 36 Billares, íconos porteños que en los últimos meses cerraron sus puertas sin demasiadas explicaciones. Según dijo a LA NACION el ministro de Cultura de la Ciudad, Hernán Lombardi, en los próximos meses ambos ya podrían estar funcionando.”

 

Lee la nota completa del diario La Nación:

http://www.lanacion.com.ar/1671006-reabriran-la-london-los-36-billares

Que 120 años no son nada. Los 36 billares (¿continuará?)

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(Foto: Fernando De la Orden)

El primer día hábil del nuevo año se encontró con las persianas definitivamente bajas del famoso Café Notable Los 36 billares. Abierto desde 1894 su estratégica ubicación sobre la Avenida de Mayo, le permitió ser testigo presencial de la transformación de Buenos Aires de aldea a gran ciudad y de todos los acontecimientos históricos que sucedieron y marcaron al país.

Lee la nota completa publicada en diario Clarín:

http://www.clarin.com/ciudades/Cerro-historico-Billares-convertirian-pizzeria_0_1059494144.html#

 

Uno menos…

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Los 36 billares, Av. de Mayo 1265, Montserrat

“Si cuando se extingue una especie desaparece una conducta, cuando cierra un café, Buenos Aires pierde carácter.”

Café contado

 

Leer la nota completa del Diario Clarín:

http://www.clarin.com/ciudades/Cierran-bar-Billares-convertirlo-pizzeria_0_1037896289.html

 

Más info de archivo Café contado:

https://cafecontado.com/2013/08/26/cafes-de-novela1/

Cafés de Novela/6

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Café Gran Victoria, Hipólito Yrigoyen (ex Victoria) y Bolívar, Montserrat

“Llegamos a una confitería que quedaba en la esquina de Victoria y Bolívar. Comprobé el dinero en el bolsillo de mi uniforme y sintiéndome mayor y responsable pedí un cognac y dos chocolates calientes.”

La casa del ángel, Beatríz Guido (1954)

 

Más info sobre “La casa del ángel”: http://libreriaelextranjero.com/la-casa-del-angel-de-beatriz-guido/

Bar El Colonial

plano_garayEl Bar El Colonial abrió sus puertas como almacén-bar hace más de ochenta años en la esquina de la Av. Belgrano y Perú. La esquina forma parte del ejido original trazado por Juan de Garay en la segunda y definitiva Fundación de Buenos Aires. Es decir, la Historia le pasó por delante. En la década del ’50 la polémica “Ley de Agio” obligó al cierre temporario. Años después reabrió como Bar. En la actualidad, desde hace 10 años, El Colonial está en manos de los hermanos Julieta y Alejandro Vázquez quienes se han propuesto rescatar el valor histórico y patrimonial que la esquina tiene para aportarle a la ciudad.

otto wolfHacia 1782, en la vereda de enfrente, donde está el emblemático edificio de Otto Wolf, supo estar la casa del Virrey Del Pino (mandato 1801-1804). A su muerte, y por muchos años, siguió viviendo su viuda dándole a la casa el popular nombre de “Casa de la Virreina Vieja”. Posteriormente, en el solar funcionó el primer banco Monte Pío de Buenos Aires que fue precursor del actual Banco Ciudad. Contiguo al Bar, sobre la Avenida Belgrano, se encuentra la Iglesia Prebisteriana San Andrés (1896). Su vecino por la calle Perú es la Vidriera de la Dirección de Enseñanza Artística (GCBA).

Entre los parroquianos famosos que frecuentaron El Colonial se encuentran: Jacobo Timerman (tenía la redacción de la Revista Primera Plana en el edificio Otto Wolf), Ramiro de Casasbellas y Tomás Eloy Martínez (redactores de Primera Plana), Jorge Luis Borges (en su paso hacia su trabajo en la Biblioteca Nacional de la calle México), el ex-Canciller Dante Caputo y otros correligionarios del vecino Comité de la UCR. Página/12 funcionó a media cuadra durante más de 10 años y sus periodistas lo visitaban a diario. La puesta estética responde al inconsciente colectivo. Amplios ventanales para ver pasar la vida, mesas y sillas adecuadas al entorno, barra con banquetas, ventanas guillotina, piso granítico, banderines del Club Deportivo Español y de Independiente de Avellaneda. O sea, que no hace falta explicar el origen de sus dueños. Sigue leyendo