Almacén Julio

En Floresta, en pleno epicentro febril de comerciantes, manteros y vendedores ambulantes, en la esquina de Concordia y Aranguren, a una cuadra de la calle Avellaneda y dos de Cuenca, en una construcción de 1913 resiste heroico e inmutable el Almacén Julio (o de Don Julio).

20140711_105933Julio fue un inmigrante libanés de apellido Jalil, pero como a tantos otros no hispano parlantes llegados desde muy lejos entre la pronunciación y lo que los vecinos entendían le quedó “Julio”. Su nombre real era Mohamed. Y también, como de costumbre, le decían “turco” siendo justamente de estos de quienes había escapado hacia tierras más amigables. En 1938 compró el local donde ya funcionaba uno de los tantos almacén-bar que tenía Buenos Aires. Con los años la normativa municipal los reconvirtió en almacenes. Don Julio vivió hasta 1983 y vio transmutar el barrio de comerciantes árabes y judíos hacia coreanos. Un auténtico combo multicultural. Lo que se mantuvo inalterable fue su almacén que lo continuó su segundo hijo a quien llamó como lo dictaba su historia de vida: Julio. Sigue leyendo