Nueva categoría de Café contado: Cafés del mundo contados por otros bloggers. Hoy: El Molar, Madrid. Publicado en De Boca en Boca, por Sandra Expósito
Lee la nota completa: http://debocaenbocablog.wordpress.com/2014/02/19/el-molar-cafeteria-y-libreria-en-la-latina/
buenos aires/10
La Giralda
La calle (porque para los porteños sigue siendo calle) Corrientes marca el ritmo de la ciudad. La bohemia intelectual la atravesó históricamente. Escritores, dramaturgos, periodistas y un sinnúmero de músicos y letristas de tango y de rock la inmortalizaron. Nuestro icono máximo, Carlos Gardel, entre otros, la menciona (porque cada día la canta mejor) en «Anclao en París». Calle de teatros comerciales, de los públicos, de Revistas, más librerías, pizzerías, heladerías y cafés. Sobre todo, cafés. Y de los Notables, como La Giralda.
La Giralda ocupa la planta baja de un precioso edificio de principios del siglo XX, en Corrientes 1453, construido por el arquitecto alemán Carlos Nordmann con vasta obra en nuestro país como por ejemplo (y que aún se mantienen en pie) el edificio de viviendas de Av. de Mayo 620, el edificio de Chile 249, el Torreón del Monje en Mar del Plata, la actual Embajada de España en Figueroa Alcorta 3102, el Casino de Oficiales de la Fuerza Áerea sobre Córdoba 731, etc. Sin embargo, con semejantes antecedentes, La Giralda luce una austera y sobria propuesta estética. Un auténtico cafetín de Buenos Aires que no sufrió modificaciones groseras ni aluviones globalizadores que masifican identidades convirtiendo todo en no lugares. Tiene mesas con tapa de mármol, sillas de madera, azulejos blancos, espejos biselados, ventanas guillotina a la calle y puertas vaivén. Las publicidades acompañan el entorno y pueden verse viejos propagandas de Hesperidina. También se observa un cuadro con una lámina de la Catedral de Sevilla, La Giralda, de donde los propietarios tomaron el nombre. Cualquier descripción del lugar en un libro o nota periodística a partir de 1951 dirá lo mismo. Y este simple dato ya lo hace merecedor de una visita. Sigue leyendo
Flor de café
(Foto: La Flor de Barracas, Suárez y Vieytez / DAVID FERNANDEZ)
«Después, hice mi primer panorama de La Flor de Barracas, este viejo bodegón, ahora café notable, ubicado en el cruce de las avenidas Suárez y Vieytez, en una zona periférica que se anuncia como futuro oasis inmobiliario porteño, pero que no abandona, a pesar de eso, su carácter de barrio proletario. Me permito cambiar el tiempo verbal de esta crónica, alterar su flujo narrativo, porque una vez que se traspasa la entrada, algo que desde entonces hago con frecuencia, como una rutina, se ingresa en una forma suspendida del ritmo, lo que suelo definir, en todo caso, como una costumbre.»
Lee la nota «El bar que no podía cambiar» del Diario Clarín:
http://www.clarin.com/ciudades/bar-podia-cambiar_0_1085891519.html#
buenos aires/9
Las redes sociales explicadas con café
Cafés por el piso/16
El Gato Negro
El Gato Negro nació en 1927. Su primer dueño, el español Victoriano López Robredo, le puso ese nombre en recuerdo al café homónimo y preferido de Jacinto Benavente sobre la calle del Alcalá en Madrid. Don Victoriano, antes de afincar en la Argentina y casarse con una porteña, vivió durante cuarenta años entre Ceylán, Singapur y las Filipinas. Era empleado de una empresa británica y allí aprendió a reconocer y amar el negocio de las especias. El primer nombre que tuvo el local fue La Martinica. duró solo un año. Cuando mudó a su ubicación actual obtuvo su nombre definitivo. El negocio pasó por sucesivas manos, pero todas resistieron a la tentación de renovarse. El más logrado mérito, sin dudas, es la preservación de su fachada en una ciudad que ha visto modificada casi en su totalidad las plantas bajas originales en nombre de mejoras y de beneficios comerciales. El Gato Negro, Café Notable de Buenos Aires, queda en Corrientes en el tramo más simbólico y representativo de la porteñidad, rodeado de librerías y teatros, al 1669, entre Rodríguez Peña y Montevideo.
Ingresar al salón es recuperar la armonía y poner en acción los estímulos. Todo el mobiliario es de madera de roble, las sillas thonet de esterilla, la música acompaña sin estridencias, pero, el valor agregado es el perfume a especias que varia según la molienda. El Gato Negro puede oler a canela, estragón, jengibre, etc. Tanto como sus cafés y tés especiales. Sigue leyendo
Imágenes paganas/12
Los 3 Hermanos
Hay pocos Cafés que tengan entrada por una cuadra y salida por la de atrás. En Buenos Aires se cuentan El Tortoni y Los 36 Billares con puertas que dan a la Avenida de Mayo y la calle Rivadavia. Pues el barrio de Chacarita tiene un tercer ejemplo: Los 3 Hermanos, con puertas de entrada y salida hacia la Avenida Forest y Jorge Newbery.
Los tres hermanos: Jesús, Manuel y Ángel Rivadella llegaron en 1958 de Santiago de Compostela para hacerse cargo del espacio que funciona desde 1914 y que anteriormente tuvo diferentes nombres como «La Reforma» y «La Flor». El Café supo abrir las 24 hs cuando la clientela se nutría de los talleres de ropa del barrio y por las noches era parada obligada de músicos de orquestas de tango. Hoy abre de lunes a sábado de 6 a 16hs. El largo salón sale a las dos calles y una larga barra se luce con tapa de mármol e iconografía de dos de los grandes amores que supieron desarrollar los gallegos que vinieron a hacer la «América»: Boca Juniors y el Deportivo Español. Sigue leyendo






